Sobre premios e incentivos

En 2015 se cumplen cinco años desde que se presentó por primera vez el Premio de Periodismo Económico IE BUSINESS SCHOOL. Un proyecto que comenzó modesto, pero que desde entonces ha crecido gracias a socios de la talla y prestigio (como)de CAF (banco de Desarrollo de América Latina), CNN en Español, Casa de América y otros como Fundación Codere (en sus dos primeras ediciones), Iberia o Softland, la firma de software de gestión que se incorpora este año a la edición latinoamericana.

Todos ellos han hecho posible que el premio se haya consolidado como referencia en la región, e incluso que se haya extendido también a Asiay desde este año a la península ibérica. Así pues, en 2015 celebraremos también el III Premio de Periodismo Económico Asiático y el I Premio de Periodismo Económico Hispano-luso, consolidando los Premios de Periodismo Económico IE BUSINESS SCHOOL como uno de los más respetados y de mayor alcance a nivel internacional.

La tarea no ha sido fácil. Además de solventar problemas logísticos, culturales, entre otros, estos cinco años de trabajo han sido clave para lograr el respeto y valoración de los propios medios, editores y periodistas. Para ello se ha trabajado con jurados procedentes del mundo del periodismo, de la empresa y de los propiosorganizadores, que emiten su veredicto por escrito para cada uno de los trabajos finalistas siguiendo criterios uniformes que garantizan la máxima calidad de los trabajos premiados.Todo ello ha permitido que más de 300 periodistas de 150 medios hayan participado en el premio, entre las ediciones de Asia y América Latina.

El objetivo de los Premios de Periodismo Económico IE BUSINESS SCHOOL es muy claro. Destacar el buen periodismo económico como motor de la educación financiera de la sociedad y valorizar al periodista económico dentro del gremio y de las propias empresas editoriales, ya que durante décadas los profesionales que trabajan estas secciones no fueron considerados al nivel de los periodistas políticos, de guerra o de otras materias, con excepcióndel mundo anglosajón, donde las crónicas financieras siempre fueron mejor consideradas, lo que explica la actual preponderancia de los medios económicos de los EE.UU. y el Reino Unido en el mundo actual.

A pesar de todo, hay quien recela de la función de premios como éste. Para los que aun piensan así, habría que recordar que, sin querer compararnos, grandes avances de la humanidad han sido azuzados por premios e incentivos. El hotelero de Nueva York Raymond Orteig, por ejemplo, ofreció en 1919 una recompensa de 25,000 dólares americanos ($ 335,125 en precios del 2013) al primer aviador aliado que volara sin escalas desde Nueva York a París. Varios aviadores hicieron intentos fallidos antes de que el aviador estadounidense Charles Lindbergh ganara el premio en 1927 en su avión Spirit of Saint Louis. Muy conocida también es la historia del cocinero francés Nicolás Appert que descubrió el método de conservación de comida impulsado, sin duda, por el premio de 12.000 francos que Napoleón ofreció a quien inventara algún método para que sus tropas, entonces en continua batalla por Europa, pudieranconservar y trasladar alimentos de forma sencilla. Más cercano en el tiempo es el Ansari X prize que en 2004 ofrecía 10 millones de dólares al que resultase ganador en una competición por crear una naveprivada que pudieran salir de la órbita terrestre y regresar llevando tres personas. Esto supuso el pistoletazo de salida de la carrera por el turismo espacial.

Por supuesto los Pulitzer, los Nobel y otros muchos galardones son al mismo tiempo reconocimiento y motor para los profesionales de su sector, y al mismo tiempo fuente de inspiración para jóvenes que piensan en dedicarse a esta actividad en un futuro. En otro orden de cosas, y como dice la tesis principal de Robinson y Acemoglu en su libro “Porqué fallan las naciones” que todo periodista económico conoce bien, unos incentivos correctos son la base del progreso y la prosperidad de las naciones. En este sentido, los Premios de Periodismo Económico IE BUSINESS SCHOOL quieren ser un incentivo más que impulse el buen periodismo económico en América Latina, Asia y la península ibérica. Y es que sin periodismo financiero que explique e informe a las pymes y la población general sobre la marcha de los mercados, difícilmente tendremos mercados justos y sociedades equilibradas y desarrolladas.

Igor Galo